¿No sabes por qué tienes ansiedad? ¿Piensas que ha aparecido de la nada de forma repentina y sin motivo?

Para poder superar tu ansiedad, necesitas conocer la causa que la provoca.

Si te encuentras entre el gran porcentaje de personas que tienen ansiedad, es muy posible que no sepas qué la ha provocado. Probablemente crees que ha aparecido de la nada de forma repentina y sin motivo. Pero la ansiedad no llega casi nunca de manera inesperada, aunque siempre lo parece. Lo que ocurre es que solo tomas conciencia de ella cuando alcanza un determinado nivel. Para que la ansiedad desaparezca, has de aprender a identificar las fuentes de estrés que la provocan y mantienen.

Es curioso porque la mayoría de las personas con ansiedad dicen que todo va bien y que su único problema es la ansiedad, que está haciendo estragos en su vida. Y es que el principal error es convertir en “el problema” la señal que indica la existencia del verdadero problema que necesitas resolver.

También es muy probable que luches contra la ansiedad porque no quieres sentirla y te comprendo. Ahora bien, ya habrás comprobado que cuanto más te resistes a ella, más fuerte se hace. Esto lo puedes ver muy claro si sufres pánico. En el momento en que te asustas de las sensaciones físicas que aparecen en tu cuerpo, más se intensifican, hasta convertirse en un ataque. Por ello es necesario aprender a descifrar lo que te quiere decir en lugar de luchar contra ella.

Otra característica de los estados de ansiedad es que te escapas del presente hacia el futuro y te ocupas con fantasías catastróficas de que algo malo te va a ocurrir. El problema es que eso te impide saber cómo te sientes y qué necesitas aquí y ahora. Para estar en el presente has de aprender a tomar conciencia de las necesidades que tienes en cada momento y satisfacerlas a medida que van apareciendo o la ansiedad permanecerá contigo.

Si quieres saber por qué tienes ansiedad y descifrar el mensaje oculto que se esconde tras ella, sigue leyendo. Tienes un ejercicio para ayudarte a descubrir cuáles son los problemas que no sabes manejar en tu vida y que son los que has de resolver para dejar atrás tu ansiedad.

¿De dónde viene la ansiedad? ¿Cuál es su origen?

La chispa que hace prender la mecha de la ansiedad es la vivencia de un estrés personal elevado. Si tienes ansiedad, seas o no consciente de ello, hay en tu vida una o varias fuentes de estrés que no sabes afrontar.

Sientes estrés cuando no pones solución a tus problemas porque te ves sin recursos para hacerles frente. Si esta situación se mantiene en el tiempo, el nivel de tensión sube y se acumula, hasta que un día surge la ansiedad. Lo que ocurre a partir de ese momento es muy curioso. Te dejas de preocupar por lo que realmente te estresa y empiezas a poner el foco de tu atención en la ansiedad sin saber qué la está causando. Ahora ya ni siquiera eres consciente del problema que desencadenó la ansiedad en un primer momento.

Las personas con ansiedad tienen tendencia a no atender los problemas, no son capaces de detectarlos para resolverlos.

Te pongo algunos ejemplos de fuentes de estrés a las que puedes estar sometida: hacer lo que esperan de ti en lugar de lo que verdaderamente deseas porque piensas que has de agradar a todo el mundo; no poner límites por miedo a los conflictos; involucrarte en el trabajo a un nivel agotador porque de lo contrario crees que no estás asumiendo toda la responsabilidad que te corresponde y vas a dar una mala imagen; mantenerte en relaciones sentimentales que vives como insoportables porque crees que eres la responsable de los conflictos que se producen en ella; creer que tienes que hacer las cosas perfectas porque en caso contrario estás fracasando, etc. Son muchos y variados los problemas sin resolver que pueden dar la cara con la ansiedad.

Si te das cuenta, en todas estas situaciones hay un conflicto entre lo que verdaderamente necesitas y lo que crees que debes hacer. Y es que todas esas creencias te impiden estar en contacto con tus verdaderos sentimientos y necesidades que pasas por alto sin darles respuesta.

Para que la ansiedad desaparezca es importante sacar a la luz los problemas que te están molestando y resolverlos. Para ello has de aprender a expresar tus sentimientos y deseos, satisfacer con responsabilidad las necesidades personales que no estás atendiendo, actualizar las creencias que te impiden hacerlo, tomar decisiones y hacer cambios en tu vida. De lo contrario, la ansiedad continuará.

La ansiedad es una gran maestra

Como ves, la ansiedad no es el problema. Te indica la existencia de un problema que resolver. Es una gran maestra que te informa de que algo marcha mal. Es como un detector de humos. Si el detector de humos empieza a pitar y todo tu esfuerzo se dirige a parar ese pitido tan molesto sin identificar de dónde proviene, acabarás achicharrada.

Cuando intentas taparla, esconderla o no escucharla, cada vez se hace más grande para ser oída. Aunque creas que no tienes ningún problema salvo la propia ansiedad, cuando salga a la luz será algo muy evidente.

Recuerdo el caso de una persona con pánico que estaba de baja laboral. La ansiedad le servía para no incorporarse al trabajo. Ella no se había dado cuenta de esto y solo entonces vio lo que tenía que arreglar para que desapareciera su ansiedad.

Ten en cuenta que la ansiedad se convierte en un problema solo si no sabes leer la información que te está ofreciendo. La ansiedad y los miedos son una gran oportunidad para realizar un proceso de descubrimiento, aprendizaje y transformación. Entonces, le agradeces haber orientado la mirada en la dirección adecuada, a pesar del malestar que te ha hecho sentir.

Por eso es importante que descubras el por qué y para qué de tu ansiedad, por qué en un momento dado de tu vida ha aparecido, qué sentido tiene y qué necesidades no estás atendiendo para que puedas darles respuesta con coherencia y responsabilidad. No hay ansiedad injustificada. Toda ansiedad tiene un sentido. Se trata de descubrirlo. Si quieres saber más acerca de qué hacer para superar tu ansiedad, te invito a leer el artículo «5 Blancos para superar tu ansiedad«. 

Y ahora te toca tomar acción…

Me imagino que estás dispuesta a sacar del escondite tus problemas. Para ello, tómate unos minutos para pensar sobre lo que te molesta. Como ya te indiqué, suele ser algo bastante evidente cuando lo descubres.

Reflexiona sobre las siguientes cuestiones:

  • Si estás a gusto con tu situación laboral y qué cosas son las que te molestan y preocupan de ella. Mira cómo te sientes y por qué. Cuáles son tus miedos y qué intensidad tienen.
  • Si estás en paz con las distintas relaciones, tanto de pareja, como familiares y de amistad. ¿Tienes algún conflicto importante en alguna de estas áreas? ¿Te preocupa en demasía algo en relación a ellas? ¿Qué echas de menos en esas relaciones? ¿Cómo te hacen sentir?
  • Cuáles son tus mayores preocupaciones a excepción de la ansiedad.
  • Qué problema, persona, circunstancia o sentimiento estás evitando.
  • Qué estaba pasando en tu vida cuando apareció la ansiedad. Qué cambios significativos ocurrieron por aquel entonces, que se convirtieron en fuentes de estrés.
  • ¿En qué situaciones, ante qué personas se dispara tu ansiedad más fácilmente? Mira qué te pasa ahí. ¿Qué necesitas y no te permites?

Cuando descubras lo que te está molestando, comprenderás la ansiedad desde una perspectiva completamente distinta.

Te resumo:

  • Quizás estás cometiendo el error de pensar que tu problema es la ansiedad, en lugar de darte cuenta de que es la señal de que existe uno o más problemas a resolver. Cuando lo desveles, te resultará increíblemente evidente que ahí estaba la clave de tu ansiedad.
  • La ansiedad aparece porque realmente hay situaciones en tu vida que no sabes manejar y que suponen importantes fuentes de estrés, seas o no consciente de cuáles son.
  • El estrés también se genera cuando no atiendes tus auténticas necesidades y deseos.

Me encantará que me comentes de qué te das cuenta, ¿qué te parece?

Si conoces a alguna mujer a quien esta información le puede ayudar, compártela con ella

Concha Martínez

Concha Martínez

Soy Concha Martínez, psicóloga especializada en ayudar a mujeres con ansiedad a liberarse de sus miedos y preocupaciones para que se sientan capaces de hacer frente a las situaciones que en estos momentos temen y tomen las riendas de su vida.

    ¿Tienes ansiedad y te ves sin recursos para superarla?

    Descárgate gratis la guía:

    “Primeros pasos para superar tu ansiedad”

    Descubre las Técnicas de Liberación Emocional para aliviar las desagradables sensaciones físicas que acompañan a la ansiedad.

    incluye un vídeo donde te muestro cómo hacerlo